miércoles, marzo 26, 2008

Los retos de Bolonia

... José Joaquín Mira Solves es Profesor de Psicología Social en la Universidad Miguel Hernández y en razón de su cargo en la ANECA (agencia de evaluación que verifica los futuros planes de estudio, entre otros asuntos) ha hecho unas interesantes declaraciones en Diario Médico, que merecen ser leídas.

... Los puntos importantes que me gustaría señalar son (en itálica, mis comentarios):

  • "Mayor flexibilidad para cada centro (esto es verdad), mayor integración formativa (ya veremos) y, sobre todo, planes de estudio que engloben y atiendan las verdaderas necesidades académicas del estudiante de Ciencias de la Salud (así debería ser)".
  • "Adaptación de los programas docentes a las necesidades del alumno" (atención, este es el verdadero factor limitante, si se me permite el símil enzimático!): supone "un reto trascendental" para las titulaciones de Ciencias de la Salud en su proceso de adecuación a las directrices de Bolonia.
  • "Hay que replantear la simbiosis entre el hospital universitario y la institución académica, para que el estudiante aproveche al máximo su estancia en el centro médico, valorando si ha adquirido las destrezas y habilidades que se esperaba que adquiriese" (el papel de los Decanatos y las Direcciones de los Hospitales es esencial en esta nueva etapa).
  • "hay que ir hacia una enseñanza integrada, que busque las necesarias sinergias entre ciertas materias, para que se puedan evaluar de forma conjunta" (este es otro de los puntos fuertes).
  • En suma, pasar de un sistema basado en la enseñanza unidireccional a otro centrado en el aprendizaje activo "exige mayor implicación del alumnado, y ése es otro de los cambios necesarios para adaptar las titulaciones de Ciencias de la Salud al Espacio Europeo" (y aquí, el alumno por venir, ánimo chicas y chicos en bachillerato!).
... A ver si lo hacemos bien!

1 comentario:

J.Abenza dijo...

En mi artículo ya di unas cuantas pinceladas sobre la participación de docentes y alumnado (ya fuese "de novo" o "remodelada") en la nueva época euro-universitaria que se nos avecina.

Yo creo que éste es el auténtico "factor limitante": conseguir implicar por igual a docentes y alumnos para que cada uno tome partido y se sienta integrado y valorado, de forma que los esfuerzos y el trabajo propio de cada una de las partes se solapen y se correlacionen satisfactoriamente con los esfuerzos y el trabajo de las otras partes implicadas en el sistema educativo. Y que, así, los cambios en la forma de evaluar y registrar conocimientos sean las más provechosas y congruentes posibles.

Mientras una de las partes siga ponderando los esfuerzos del resto, sin una medida homogénea y real en cuanto a lo que debiera ser evaluado y cómo debiera hacerse, siempre habrá injustos ganadores e injustos perdedores (justos ganadores y justos perdedores los hubo, los hay y los habrá con cualquier plan de estudios).

La clave, a mi juicio, consiste en desarrollar un plan de estudios (un programa de grado) que satisfaga en la mayor media posible a ambas partes, sin obviar puntos que, a priori, a cualquiera de las partes les pudieran parecer inútiles.

Aquí ya no debe primar el mantener una excelencia educacional en términos puramente académicos, como puede ser la de mantener asignaturas y cátedras "hueso" para que la media de los egresados/licenciados sea la mejor posible de cara al MIR.

Esto serviría para perfilar los expedientes de los 5-10 mejores de cada promoción. El resto de repercusiones de este modelo no satisface ni cumple su papel para con el 90% del alumnado, que ve como su expediente es más bajo que el de compañeros de otras universidades (que saben menos y peor qeu nosotros) y que debe competir en desigualdad de condiciones de cara al MIR, dado su menor expediente.

En muchas facultades de Medicina optaron no por suprimir ciertas asignaturas, sino por englobarlas e integrarlas (sabiamente, a mi juicio) dentro de las Médico-Quirúrgicas (como puede ser el caso de la Anatomía Patológica). Aquí, en cambio, partimos con un retraso de más de un lustro, en ese sentido. Y consentimos que una cátedra que imparte dos asignaturas se convierta en filtro entre primer y segundo ciclo, y luego de lastre para los alumnos de 6º, actuando de "tapón" para muchos alumnos que no logran acabar la licenciatura en su año porque tienen alguna de estas dos asignaturas.

¿Sería una pena eliminar estas dos asignaturas para integrarlas en las MxQx como en muchos otros lugares? Evidentemente, sería una gran pena, no por la asignatura en sí, sino porque parte del profesorado de la misma tiene un nivel apabullante y perderíamos la suerte de tenerlos como profesores (y profesionales) de su materia y su asignatura. Pero el paso del tiempo requiere avances, lo exige. Y uno muy necesario y conveniente sería adoptar alguna media en este sentido (cambiando criterios de evaluación, tipo de examen, etc).

Estos cambios que he citado de otras facultades de Medicina (algunas de bastante renombre: Autónoma de Madrid, casi todas las de Cataluña, Salamanca, etc) llevaron de la mano la creación de nuevas asignaturas (de pocos créditos y puramente prácticas) en los últimos cursos de la licenciatura, como es el caso de "Clínica Integrada" en la UAM, que consta de rotaciones clínicas por Urgencias o Medicina Interna para adquirir (más bien, refrescar) la aplicación clínica de ciertas áreas de conocimiento como: RX, Micro, AP y Laboratorio.

Estas son la clase de cosas que no se nos pueden pasar por alto a la hora de realizar el plan de grado. Son la clase de cosas que dan "peso" a nuestra educación médica como futuros profesionales de la salud. La clase de cosas que se echan en falta al terminar la carrera.

Saludos